Quiero empezar la presentación de nuestro boletín con unas palabras de agradecimiento a Dios por todos los dones recibidos desde la publicación del número anterior, y expresando de nuevo nuestro agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado en nuestro caminar como Delegación. En especial pienso en el don tan grande que es para nosotros el hecho de la profesión y ordenación de algunos de nuestros hermanos coreanos y la primera profesión del novicio de China Continental John Xueruijun.En estas páginas vais a encontrar expuestos algunos de los acontecimientos de mayor realce en el caminar de nuestra Delegación durante estos últimos meses.
Por mi parte quiero evocar brevemente tres de los acontecimientos que he vivido personalmente pero que tienen también una gran importancia para toda la Delegación.
En primer lugar quiero mencionar la visita canónica que efectué durante el mes de septiembre pasado para dejar constancia del buen espíritu misionero que encontré en todas las comunidades. Creo que es remarcable la dedicación de parte de todos para llevar con responsabilidad y entrega los trabajos apostólicos que les han sido confiados. Que el Señor y Nuestra Madre continúen acompañándonos para que podamos llevar a cabo según el espíritu de Claret la misión que nos ha sido confiada como comunidad misionera.
El segundo acontecimiento extraordinario al que pude asistir personalmente junto con el P. Takenobu Shinji fue la apertura del Año Bicentenario del nacimiento de P. Claret que se celebró solemnemente en Sallent y Vic los días 20 y 21 de Octubre. Fue una gracia poder sentir en el lugar que vio nacer al P. Claret hace 200 años la universalidad de la Congregación actual. Espero que este Año Bicentenario sea para todos nosotros un Año de Gracia, y que sea también un tiempo de renovación para nuestra Delegación.
El tercer acontecimiento es el que acabamos de celebrar aquí en Brasil en donde estoy escribiendo estas líneas. Se trata del encuentro de todos los Superiores Mayores de la Congregación para preparar el próximo Capítulo General que tendrá lugar en verano del 2009. Aquí en Sao Paulo hemos podido experimentar la belleza del rostro cada vez más pluricultural de la Congregación. Esta multiculturalidad en la que nos encontramos sumergidos en el mundo de hoy, además de ser una gran riqueza humana y espiritual, comporta también grandes desafíos para cada uno de nosotros como misioneros claretianos y para el conjunto de la Congregación si queremos el llevar a cabo la misión universal que nos ha sido confiada. Durante estos días de encuentro congregacional hemos sentido la necesidad de profundizar en la comprensión y vivencia de nuestra identidad claretiana para poder responder a estos grandes desafíos.
Que nuestro Padre Fundador, de manera especial durante este Año Bicentenario nos ayude en este proceso de renovación y revitalización que intentaremos llevar a cabo como preparación para el próximo Capítulo General.
El lema del Año Bicentenario es “Nacido para evangelizar”. Que este lema se convierta para cada uno de los miembros de nuestra Delegación en una llamada a tomar conciencia más profunda de nuestra vocación misionera claretiana. A todos os deseo, pues, ¡qué sea un Año lleno del espíritu de San Antonio María Claret!
Que las celebraciones que podamos ir haciendo durante este año en cada uno de los países de nuestra Delegación ayuden no sólo a dar a conocer mejor el P. Claret sino también a vivir más profundamente su espíritu misionero hoy.